En general, los docentes hemos tratado de integrar la tecnología en las actividades profesionales al ver todo lo que se puede hacer, para que los alumnos aprendan; sin embargo, se observan reacciones distintas al ponernos al frente de recursos tecnológicos que invariablemente requieren de los conocimiento básicos.
Existen docentes que desde el primer momento tienen la facilidad de integrarse con la tecnología para utilizarla en el grupo e incluso empiezan desde un primer momento a planear las formas de utilizarla con sus alumnos. Por otro lado, se muestra la actitud de plena aceptación pero la preocupación se concentra en el uso técnico y/o en el uso pedagógico de los recursos para las distintas áreas del conocimiento.
Cualquiera que sean las situaciones, todas se complementan y permiten que al final se lleven a cabo propuestas de trabajo interesantes, que favorecen el desarrollo de competencias tanto en los docentes como en los alumnos, que deciden experimentar la magia que pueden hacer a través de la tecnología.
El uso de la tecnología en la enseñanza, representa emprender un camino de acceso a marcos teóricos y conceptuales, así como a la capacitación de aspectos pedagógicos e instrumentales del diseño instruccional; mejora la calidad del proceso enseñanza-aprendizaje; implica nuevos modos de aprendizaje, rediseñar estrategias, reestructurar físicamente las aulas, docentes con mirada amplia que se animen a probar y equivocarse...
La tecnología como escenario, contexto de comunicación y aprendizaje, determina hoy, una cultura de fragmentos a través de dispositivos claves: el pulgar, el mouse y el control remoto.
El uso de herramientas tecnológicas se ajusta:
- a una nueva concepción de las capacidades del estudiante, en el cual no sólo se consideran sus capacidades intelectuales tradicionales sino también aquellas otras que dan cuenta de una formación más integral.
- en relación con la cantidad de información disponible.
- genera la capacidad de visualizar un fenómeno dinámico.
- favorece la motivación de los estudiantes, el procesamiento de la
información, la comunicación, la colaboración entre profesor y alumno - generan una mayor interactividad, mejorando ciertas habilidades básicas: comprender, pensar e interpretar.
- estimulan la capacidad para resolver problemas y las habilidades intelectuales de análisis, síntesis, y de toma de decisiones.
facilitar la interacción y potenciar las condiciones que puede aportar cada
estudiante al aprendizaje de los demás.
La tecnología educacional se percibe como uno de los elementos más importantes en los procesos de reforma. Toda esta renovación debe ir acompañada necesariamente de un proceso de cambio institucional dentro de un marco de política docente y de una concepción educativa acorde con los principios, valores y estilos de vida que se quiera promover a través del acto educativo que se ejerce.
El uso de la innovación tecnológica en la docencia en favorece la atención a estudiantes
heterogéneos y promueve una mayor creatividad. Además, permite un aprendizaje
asincrónico, generando una nueva interelación entre los protagonistas, facilita la educación permanente y fomenta una actitud participativa de educadores y educandos.
1 comentario:
Totalmente de acuerdo, Aracely. Vas por buen camino, eres uno de estos docentes innovadores que usan la tecnología con un sentido pedagógico.
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